Temixco, Mor.— En la política de Temixco, la ecuación es macabra: la funcionaria obtiene los aplausos digitales, y los niños heredan el riesgo real. Para la síndica Graciela Cárdenas, la seguridad de la infancia parece ser un precio razonable a pagar por un puñado de reacciones en Facebook.
El pasado 18 de noviembre, la Sindicatura Municipal difundió en sus canales oficiales un video de “Entrega de Piñatas”, un prematuro convivio navideño. En las imágenes, Cárdenas aparece sonriente, jugando con niñas y niños cuyos rostros son exhibidos en primer plano: sin filtro, sin censura y, sobre todo, sin escrúpulos.
Este acto no es una simple estrategia de comunicación; es una violación flagrante a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Morelos. Es un acto de negligencia consciente.
La razón es aterradora: Graciela Cárdenas sabe que caminar a su lado es peligroso. Ella misma fue blanco de un ataque armado directo en enero de este año. Al exhibir a menores junto a ella en redes abiertas, traslada la diana de su espalda al rostro de los niños.
Memoria Corta, Riesgo Largo
El contexto es ineludible. El 5 de enero de 2025, el domicilio de la síndica en Los Laureles fue atacado con armas de alto calibre. El mensaje del crimen fue claro: ella es un objetivo.
La funcionaria lo entendió de inmediato: solicitó blindaje y escoltas para ella. Pero el 18 de noviembre, esa lógica de protección se evaporó para los menores.
Al publicar un video geolocalizable rodeada de niños, Cárdenas los coloca virtualmente en la misma línea de fuego mediática que ella habita. Si su entorno es lo suficientemente hostil como para requerir seguridad especial, ¿bajo qué lógica es seguro exponer la identidad de niños ajenos en sus plataformas?
Sociológicamente, la respuesta es cruel: los niños son instrumentalizados como “escudos morales” para humanizar a una figura política en crisis.
El Expediente de Ilegalidad
La publicación viola tres cercos legales fundamentales diseñados para proteger a la niñez:
- Puesta en Riesgo (Art. 71 Ley NNA Morelos): La ley estatal es tajante: se prohíbe cualquier manejo de imagen que “ponga en riesgo” a los menores. Dado que la síndica vive bajo amenaza documentada, asociar públicamente a niños con su figura actualiza este riesgo de inmediato.
- Violación de Datos Biométricos: El rostro de un niño es un dato sensible. La Sindicatura, como Sujeto Obligado ante el IMIPE, violó el principio de responsabilidad al no difuminar las caras en una plataforma abierta y global.
- Consentimiento Viciado: ¿Se les informó a los padres, por escrito, que la imagen de sus hijos se usaría en el perfil de una funcionaria que ha sufrido atentados armados? Sin esa advertencia explícita del riesgo, cualquier permiso es nulo.
El Veredicto
Graciela Cárdenas confunde el servicio público con la vanidad digital. Pero Temixco no es un escenario de influencers; es una zona de conflicto real.
Utilizar la inocencia de los niños para limpiar una imagen política manchada por la violencia y las disputas internas es una cobardía administrativa. Los likes se quedan en la cuenta de la Síndica; el peligro se lo llevan los niños a casa.
Las autoridades competentes —el IMIPE y la Procuraduría de Protección de NNA— deben intervenir de oficio para retirar el material y sancionar la reincidencia.
La infancia no es utilería de campaña.
Protege. Denuncia. Exige.