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Sabotaje a la Seguridad: Graciela Cárdenas vota contra cámaras del Mando Coordinado mientras Temixco exige paz

Temixco, Mor.— En medio de la crisis de violencia que atraviesa el estado, la seguridad no debería tener colores ni pretextos. Sin embargo, en la sesión de cabildo de este 19 de noviembre, la síndica Graciela Cárdenas decidió que su guerra política personal es más importante que la vigilancia de las familias de Temixco.

Mientras el Presidente Municipal y los seis regidores presentes cerraron filas para aprobar una inversión estratégica alineada con la Secretaría de Seguridad Estatal, la Síndica se convirtió en el único obstáculo, votando en contra de la tecnología que blindará los accesos del municipio.

El Proyecto: Coordinación Estatal vs. Capricho Personal

El punto era crucial y de obvia resolución: la inversión de $495,958.63 MXN, proveniente de ahorros (economías) del fondo FORTAMUN, para la implementación de un “Arco de Seguridad”.

No se trata de un adorno. El alcalde Israel Piña Labra explicó con claridad técnica que este equipo incluye cámaras y antenas conectadas directamente al C5 y a la estrategia del Mando Coordinado del Gobierno del Estado. Es la herramienta que permite que la policía estatal y municipal tengan ojos en las entradas y salidas para reaccionar ante delitos de alto impacto.

Ante la urgencia de sumar tecnología a la seguridad pública, el consenso fue casi total. Los seis regidores y el alcalde entendieron que alinearse con la estrategia estatal es vital.

La excepción fue Graciela Cárdenas.

La Excusa Burocrática para Bloquear la Seguridad

En lugar de sumar, la Síndica optó por entorpecer. Cárdenas justificó su voto en contra alegando que la información recibida consistía en “dos páginas” y que, según ella, los arcos construidos anteriormente ya deberían tener cámaras.

Su argumento ignora la realidad tecnológica: la inversión aprobada es para la interconexión y el software de monitoreo con el sistema estatal, no para la estructura de cemento. Mientras el Cabildo avanzaba hacia la modernización policial, Cárdenas se escudó en tecnicismos administrativos para intentar frenar el proyecto.

Su postura solitaria —7 votos a favor contra su único voto en contra — la exhibe no como una fiscalizadora, sino como una funcionaria desconectada de la prioridad número uno de la ciudadanía: la paz.

Prioridades Invertidas

El sabotaje no terminó ahí. En el punto de “Asuntos Generales”, en lugar de proponer alternativas para mejorar la seguridad que acababa de rechazar, la Síndica utilizó el micrófono para ventilar sus disputas de poder interno.

Dedicó su intervención a quejarse de que el Oficial Mayor no le permite controlar la estructura de la Consejería Jurídica, admitiendo públicamente: “no le tengo confianza ni al consejero jurídico”.

El contraste es insultante para el ciudadano:

  • El Cabildo aprueba herramientas para combatir al crimen.
  • La Síndica vota en contra de la seguridad y usa el tiempo oficial para pelear por el control de oficinas y nombramientos.

El Veredicto

Graciela Cárdenas ha cruzado una línea peligrosa. Fiscalizar es necesario, pero votar en contra de la coordinación con la Seguridad Estatal por rencillas políticas es un acto de sabotaje a la comunidad.

Mientras Temixco intenta blindarse con tecnología y coordinación, su Síndica prefiere dejar las cámaras apagadas si eso le sirve para golpear a la administración.

La seguridad no es un juego político.

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